domingo, 10 de febrero de 2008

La memoria viva de Brüning

Por: Iván Reyna Ramos
Fotos: Heinrich Brüning


La paradoja de la muerte es habitar en la memoria de los vivos. Y por eso acudimos al imborrable recuerdo de Enrique Brüning, un hombre que dio nuevas luces a las investigaciones de las culturas del norte peruano, un apasionado por la ciencia, las expediciones y la fotografía. Un hombre que nació en Alemania, pero fue peruano de corazón.



Esta historia se remonta hasta el poblado de Hoffeld en Alemania, cuando el 20 de agosto de 1848, los esposos Jochim Brüning y Anna Magdalena Brookstedt, ven nacer a su primogénito, al que bautizan con el nombre de Hans Heinrich Brüning Brookstedt.Así lo hace saber su principal biógrafo Richard P. Schaedel en "La Etnografía Muchik en las Fotografías de H. Brüning 1886-1925", donde cuenta que el joven Hans Heinrich se formó como ingeniero mecánico y, a la edad de 27 años, decide embarcarse al Perú arribando al puerto del Callao el 12 de setiembre de 1875.

Cinco días después desembarca en el puerto Eten de Chiclayo y de inmediato se pone al servicio como mecánico de la hacienda azucarera Pátamo. Pero curiosamente Brüning no se presenta como ingeniero, sino como comerciante y luego como administrador.Una vez radicado en el norte peruano, empieza a visitar las haciendas aledañas, y sería recién a partir de 1894 que se le conoce con el nombre de Enrique, según el diario guardado en los archivos del Hamburgisches Museum Für Völkerkunde de Berlín. Pero estos apuntes personales revelan algo asombroso: están escritos en alemán hasta 1890, y luego lo hace en español entre 1906 y 1909, para finalmente volver a su lengua materna hasta el final de sus días.Inclinación por la EtnografíaSe sabe que el romance de Brüning por la arqueología empieza en 1883 cuando conoce a Adolph Bandelier, un diestro en los estudios arquitectónicos de los edificios prehispánicos y, desde entonces, Brüning tomó su pesada cámara fotográfica y empezó a retratar las construcciones más antiguas y también a los habitantes de la época. Fotógrafo aficionado y buen dibujante, logra levantar planos que hasta hoy llaman la atención de los entendidos, además de registrar más de 2 mil fotos en placas de vidrio, en películas negativas y positivas, como lo afirma Corinna Raddatz, estudiosa de la colección visual de Brüning. Empieza a comprar y recolectar piezas arqueológicas como ceramios, metales, piedras preciosas y tallados en maderas. Su vida empieza a inclinarse por la etnografía, la arqueología y como un hombre querido y respetado aunque de muy pocos amigos.

Fue sin duda un ser modesto: casi nunca se autoretrataba.Cuando Enrique Brüning contaba con 49 años de edad (en 1897) y con veinte años en el Perú, decide regresar a su país. Todavía se mantenía soltero. En Alemania completa su biblioteca y se vincula con instituciones de primer nivel. Regresa al Perú en 1898 a bordo del vapor Amasis.Enamorado de los muchikEn la excelente biografía del doctor Teodoro Hampe Martínez, se señala que en 1902, Brüning inicia una arriesgada expedición a fin de encontrar el camino más corto entre la cuenca del Marañón y el litoral del Pacífico. Esta travesía la realiza junto con el ingeniero polaco Eduardo de Habich y el hacendado Manuel Antonio Mesones Muro, con quienes llega hasta el pongo de Manseriche.





Brüning aprovechó la ocasión para escribir una descripción etnográfica de los pueblos aguarunas. A decir del estudioso José Maeda, los habitantes muchik del norte peruano le rehuían a los extraños, pero Brüning hizo un trabajo paciente, tomó chicha de jora con ellos, y se ganó su confianza a tal punto que tuvo más de cien compadres. Esta acogida le valió para quedarse a vivir en la Villa de Eten con la intención de estudiar el idioma muchik, y más adelante escribir un diccionario de esta lengua nativa que fuera publicado en 1917. Es autor de otras publicaciones como "Estudios Monográficos del Departamento de Lambayeque", y una serie de artículos que publicó en las revistas alemanas "Anthropophyteia" y "Globus".


Pero no sólo se dedicó a sus manuscritos etnográficos, Brüning como gran violinista y amante de la música, se consiguió algunos cilindros de cera y empezó a grabar música en el dialecto muchik. Hoy los originales se conservan en el Museo Antropológico de Hamburgo de Alemania y forman parte de las primeras grabaciones de música popular hechas en nuestro país.Cuatro soles mensualesTambién visitamos la casa de Brüning en Lambayeque, que se ubica en la calle Dos de Mayo Nº 271, hoy devenido en una vieja casona a cargo del INC. Según Shaeedel, el ilustre peruanista adquirió esta casa para irse a vivir con su esposa arequipeña Sofía Hormann viuda de Sturm (tuvieron un vástago que murió a temprana edad) Durante los 50 años que estuvo en nuestro país, se dedicó a comprar y coleccionar cerámicas, tanto así que en 1916, las piezas ya no cabían en su habitación y empezaron a estorbarle, por lo que decide vender parte de su colección al Estado peruano en 60,000 soles, cuando era presidente Augusto B. Leguía.Las piezas desde entonces formaron parte del Primer Museo Regional del Perú ubicada en la propia casa de Brüning, y ya en 1921 se convirtió en el Museo de Brüning, siendo el propio Enrique el primer director nombrado con un sueldo de cuatro soles mensuales.Pero el cargo le duró muy poco tiempo debido a sus 77 años de edad y los malestares de salud. Renunció para marcharse una tarde lluviosa del 17 de junio de 1925, sin que nadie lo despidiera en el embarcadero de Puerto Eten. Ya en su patria, un fulminante paro cardíaco apagó su vida el 2 de julio de 1928, en la ciudad de Bordesholm, a pocos días de cumplir 80 años de edad.Durante su entierro, no se mencionó el valor del trabajo de Brüning en el Perú, sólo un mero anuncio periodístico comunicaba al mundo el fatal deceso.El mensaje de BrüningMucho tiempo después, se pudo conocer la carta que Brüning le envió al presidente Leguía agradeciéndole por el gesto de haber comprado la colección de antigüedades lambayecanas, al mismo tiempo que se despedía de los peruanos al abandonar su patria adoptiva por "haberme sobrevenido una enfermedad".




De ahí que una calle de Lambayeque lleva su nombre, igualmente dos colegios de Chiclayo y un colegio de Trujillo han perennizado su memoria.Aproximadamente existen 31 publicaciones de Brüning sobre el Perú que incluyen fascículos, artículos y ensayos, de los cuales 21 están en idioma alemán y 10 en español, además de una vasta información inédita del norte lambayecano que se guarda en Europa. El método de Brüning fue acercarse a la población para aprender junto a ella sus costumbres y valorarla con respeto. Fue un defensor del patrimonio y visionario de la cultura mochica. Sigue vivo en el corazón de los pobladores del gran valle de Lambayeque.

Cultura remozadaActualmente, el Museo Brüning a cargo del Dr. Carlos Wester La Torre, ha entrado en proceso de remodelación mediante la firma de un convenio entre la embajada de Alemania, el INC y el Gobierno Regional de Lambayeque, a fin de aprovechar al máximo el espacio para la exposición de sus más de 12 mil piezas arqueológicas.

El pionero de los museos de la región abrirá nuevamente sus puertas al público el 18 de mayo del 2006, con ocasión del Día Internacional de los Museos. En sus estantes se apreciarán también 400 objetos de oro con representaciones al mítico Naymlap, al que Brüning dedicó muchas horas de estudio.

UN SER ENIGMÁTICO LLAMADO HOMBRE

Por: Carlo Magno Torres Lora




Jugó con fuego y se hizo hombre, jugó con formas y descubrió la rueda, jugó con el magnetismo y conquistó los mares, jugó con el aire y cortó caminos, jugó con el espacio y no tuvo fronteras. Aunque no existe método ni técnica para descubrirse por sí mismo, el ser humano ha sido siempre el más enigmático y misterioso de los seres sobre la tierra; desde que descubrió cómo dominar el fuego y lo adaptó a su forma de vida, utilizándolo luego para expulsar a las fieras de las cuevas lóbregas y hacerlas habitables, hasta las grandes construcciones de nuestros días y la fabricación de naves hipersónicas para dominar el espacio e intentar vivir en él fuera de la tierra. Ahora, juega con la vida clonando seres y tratando de encontrar el mapa completo del Genoma Humano para mejorarla y extender más nuestra existencia. Pero el hombre, por carecer de un idioma universal, ha guardado por milenios de años tantos misterios que, en nuestros días, ni los más expertos científicos y estudiosos han podido descubrir, manteniendo sus teorías sólo en hipótesis, basándose en métodos que en cierta forma, nos hacen dudar de la verdadera realidad o tal vez, estamos pasando por un estado de amnesia colectiva.

PREGUNTAS SIN RESPUESTAS

Entre estos misterios, es necesario empezar con los nuestros, los Incas. Se puede deducir cómo hicieron un gran Imperio, conquistando sólo a los pueblos que podrían aportar y dejar un legado realmente cultural; las mismas que les permitieron ser indudablemente, los más grandes de América. Pero, nadie ha podido comprender y entender cómo pudo hacer semejantes arquitecturas en piedras sobrepasando la lógica común.

Otros aportes de estas Culturas, es el dominio de la filigrama fina, la cerámica perfecta, los colores perpetuos en elegantes y suntuosos mantos, el conocimiento de la hidráulica a través de canales de riego tecnificado, habilitados hasta hoy; el dominio del mar, el cual le sirviera para sus insumos comestibles, arribando a costas lejanas para comercializar con otros pueblos. Y cuántos atributos más se le podría rescatar a esta gran Cultura que aún sorprende al mundo entero. ¿Desde Cuándo lo hicieron?, ¿Quién les enseño?, ¿Por qué y para qué lo hicieron? Son las grandes cuestiones hechas por el hombre moderno al hombre antiguo. Si bien es cierto que toda pregunta tiene su respuesta, aún estas no la tienen.

Lo mismo pasa con los Mayas y Aztecas; cómo lograron saber tanto de astronomía que elaboraron el calendario solar de 365 días, el cual dejó sorprendidos a los españoles en 1519 cuando llegaron a conquistarlos, no se sabía quién era más ignorante, sí Moctezuma II o Hernán Cortés. Al entrevistarse los dos y discutir sobre astronomía, sus calendarios no coincidían por el simple hecho que los europeos no contaban como bisiestos los años que terminan siglo, excepto, aquellos cuyas dos primeras cifras, de la izquierda, sean divisibles por cuatro, en pocas palabras, hacían uso del calendario Gregoriano. Las respectivas cuestiones serían; ¿Quién les enseñó a usar los astros para indicar el lugar y tiempo exacto en que se encontraban?, ¿Por qué sus construcciones piramidales, son semejantes a la de los egipcios?, como también a la de los Incas peruanos (Machu Pichu y las pirámides de Túcume), ¿Por qué para ellos como las culturas mencionadas ubicadas en distintas latitudes, el sol es su máximo dios y la Luna, la enigmática virgen desposada por el astro rey?, ¿Por qué se llevaron todas estas respuestas y su tecnología a la tumba?
Existe otro camino para llegar a estas respuestas y encontrarles su lógica, es probable que llegaron a tener estos conocimientos a través de seres de otros mundos, quienes al verlos tan distantes de la civilización, les enseñaron y dieron sabiduría para ser ricos en sus propios dominios, en su propio espacio y en su propia tierra, pués, antes de tratar de comprender lo que existe más allá de nuestra atmósfera, hay que comprender nuestro hábitat, el cual nos ha cobijado tan armoniosamente durante miles de años. Sólo nos queda darle tiempo al tiempo, pues la espera no es perpetua y la más digna de nuestra especie.

Si el hombre supo esperar para dominar el fuego, por qué no esperar por estas respuestas, al fin y al cabo, ellas se encuentran aquí mismo, en nuestro hogar la Tierra, el tercero desde el sol y el séptimo desde Plutón según los Súmeros. Ellos son los autores de las escrituras más antiguas de nuestra raza y es en ellas donde afirman que existen diez planetas en nuestro sistema solar, siendo este último el más lejano de nuestra estrella enana por encontrarse en una órbita independiente a la de los demás y fueron creados por seres llegados de otro mundo llamados Anunnakis. Estas escrituras halladas en arcilla, son semejantes a las de la Biblia e incluso, se coincide demasiado en la creación del Hombre.

Nadie parece ser dueño de la verdad absoluta, pero lo cierto es que todas las repuestas están aquí mismo, en la Tierra o tal vez, fuera de ella.

TÚCUME: El Valle Perdido

Por: Carlo Magno Torres Lora

Al subir al mirador del cerro Purgatorio, se puede contemplar todo el esplendor de un valle perdido en el tiempo, un valle atrapado en el olvido del destino y la indiferencia irónica de arqueólogos, aunque hace algunos años, le dedicaron tiempo y trabajo para rescatar la identidad digna de su magnificencia.


En el Mirador de Túcume acompañado por un doctor español


La historia rescatada por las crónicas de los primeros colonos nos cuenta que, en tiempos muy remotos llegó en una flota de balsas a las costas de Lambayeque, un soberano llamado Naymlap con su esposa Ceterni y todo su séquito provenientes del norte trayendo la civilización. Ellos, enseñaron a los aborígenes el arte de hacer construcciones piramidales, siendo las de Túcume realizadas por Callac, nieto de Naymlap.

El Complejo Arqueológico del Valle de Túcume comprende 220 hectáreas de construcciones en adobe, conformadas por 26 pirámides predispuestas en forma simétrica y cada una de ellas con rampas de acceso; desde el exterior se pueden ver las vigas de algarrobo usadas en cada nivel. Algunas fueron templos ceremoniales, otras tumbas reales y a los alrededores aún quedan vestigios de pequeñas viviendas donde habitaba el pueblo. A pesar de la erosión en los muros causada por las lluvias de innumerables Fenómenos de El Niño por el paso del tiempo, no han logrado borrar su idoneidad hecha grandeza, resistente ante los desastres naturales, pues es loable admirar el costo del trabajo para hacerla sabiendo que, en ese entonces no existía la tecnología de hoy y lo único ahora, es hacer vivir el pasado en nuestro presente a través del trabajo arqueológico para conocer un poco más de la Cultura Lambayeque.

El Complejo arquitectónico más grande e impresionante de América del Sur, quedó durante años, en el más oscuro olvido a pesar de su importancia, hasta la llegada del Dr. Thor Heyerdahl, quién organizó exitosas excavaciones en un proyecto peruano con el apoyo financiero del Museo Kon Tiki de Oslo. Junto a Él, un equipo de arqueólogos conformado por los doctores Narvaez, Skjolsvold y Sandweiss, de las Universidades de Trujillo, Oslo y Cornell, respectivamente. Desempeñándose estos últimos como directores de campo.

En las excavaciones, se encontraron ofrendas funerarias pertenecientes a las épocas Incaica y Chimú, restos de cerámica Mochica, como de otras culturas contemporáneas y distantes de nuestra Sierra, demostrando que Túcume fue ocupado en un periodo más antiguo de lo pensado. También se encontraron en dos Huacas, diseños de pinturas policromas y frisos en relieve, con conceptos de aves marinas muy semejantes a las de Chan Chan; plumas y huesos de aves selváticas; dos remos, uno de ellos para uso ceremonial; así como huesos humanos y de algunos auquénidos, esto es una muestra más de la existencia de contacto comercial con zonas alejadas de la costa, probablemente de la Sierra y Selva donde existían otras prodigiosas culturas.








En el Valle de Túcume, al fondo se observa la Huaca Larga






Para los que gustan de la aventura, Túcume no es precisamente un buen sitio para practicarla, a sus alrededores hay poblados, chacras y ruinas que podrían dañarse por el tránsito de personas, a excepción de escalar el Cerro Purgatorio o subir a él por los estrechos peldaños de una larga escalera, la cual tiene tres miradores a distintas alturas para disfrutar de una hermosa vista a todo el valle.

Visitar Túcume, es contemplar y ser testigo de nuestro legendario pasado, redescubrir nuestras raíces, caminar por donde lo hicieron los grandes monarcas, los mismos que dominaron y trabajaron éstas tierras fértiles, legado que hasta ahora son usadas para la agricultura. A pesar de la existencia de un Museo de Sitio, sabemos muy poco o casi nada acerca de para qué fin hicieron esas edificaciones, los turistas o gente simplemente curiosa que llegan a la zona para admirarlas y tener un conocimiento más de ellas, se van con la decepción de haberse quedado más confundidos de lo que pensaban, pues, allí no hay guías, ni arqueólogos, ni practicantes de turismo o alguien quién pueda despejar las dudas encerradas en el Valle Perdido de Túcume.

UN PUEBLO LLAMADO CHICLAYO




Carlo Magno Torres Lora

El Norte, es uno de los lugares de nuestro país con un flujo de visitantes de todos los credos que muy aparte de venir a apreciar la buena sazón de la comida criolla, sus monumentos arqueológicos y balnearios; Chiclayo, es por excelencia el principal eje turístico, pues aquí yace el mejor testimonio y patrimonio histórico de una de las mejores culturas peruanas, la Moche.










Paseo Las Musas, un buen lugar para caminar solo, acompañado o con la familia.





Cuando un turista llega a nuestra ciudad, lo primero que se le escucha preguntar, es por Huaca Rajada o por la Tumba del Señor de Sipán. Tal vez otros pregunten por el Museo Bruning de Lambayeque o el balneario de Pimentel; sea donde fueran, ellos nos crean divisas, esto significa recaudación de dinero para nosotros y es que, desde un buen restaurante hasta el chiclero de la esquina obtienen ganancias y esto significa como lo dice la propaganda “progreso para mi país”.



NO HAY MAL QUE DURE CIEN AÑOS, NI TURISTA QUE LO RESISTA

Hasta ahora vemos que todo va viento en popa, pero la cosa no es tan colorida como se pinta y esto se debe a la falta de colaboración por parte de los ciudadanos de todos los sitios turísticos que hay en los alrededores de Chiclayo, la falta de educación y el atraso cultural, no nos permite salir hacia adelante, hacia una buena convivencia entre nosotros y el medio ambiente, entre nosotros y los turistas. A ambos los tratamos tan indiferentes que a simple vista se nota; un buen ejemplo lo tenemos dentro de nuestra ciudad, la falta de señalización de las calles -aunque últimamente se han puesto letreros con los nombres de éstas en el centro de la ciudad y el centro no es todo Chiclayo-, cuando compramos productos empaquetados, nos da igual arrojarlo al tacho que hay en cada esquina en mal estado o brillando por su ausencia a botarlo donde nos apunta la nariz.

Se dice que está prohibido el ingreso de buses al cercado y las autoridades aún no hacen nada para reubicar a las empresas de transportes interprovinciales, que desde muy tempranas horas acaparan las pequeñas avenidas céntricas entre Bolognesi y Balta, ocasionando un tremendo caos vehicular frente a uno de los mejores hoteles de nuestro medio; el malestar en tan evidente que los transeúntes optan por cubrirse la nariz para no percibir el monóxido emanado de los rugientes motores, muy aparte de esquivar y maniobrar el cuerpo entre la infinidad de taxis que como moscas van persiguiendo a las moles metálicas, inclusive subiéndose a las veredas para ganarse un par de soles por una carrera, este atropello a la ciudadanía y a los turistas es de todos los días, les importa poco y los tiene sin cuidado igual que a los choferes de las combis, esta mezcla de cultura es una realidad que solo se puede evitar con una buena información y educación, de la cual estamos a años luz de lograrlo.

La cruda realidad es que el peruano y en especial el chiclayano, sigue siendo ese mendigo sentado en un banco de oro como lo dijo Raimondi, porque a pesar de la grandeza de su legado no saca provecho de él.

Saliendo del caos urbano dirijámonos al sur, lo más cerca a Chiclayo, Callanca, lugar campestre por excelencia para ir a disfrutar de la exquisitez culinaria y la variedad de chichas de todos los gustos y colores, un lugar para disfrutar en familia o con amistades, lamentablemente muchas de las veces que algún visitante pretende volver, se desanima no por la distancia, sino por el pésimo estado de su carretera, lleno de polvo y baches que en lugar de relajar al viajero, lo maltrata. Un potencial turístico como este puede quedar en el túnel del olvido por el simple hecho de no tener rutas turísticas para explotar.

De la misma manera ocurre en la dirección a Huaca Rajada para visitar la Tumba del Señor de Sipán, si bien es cierto que el corrupto gobierno de Fujimori construyó carreteras a lo largo y ancho del Perú para incentivar el turismo, parece que olvidaron las vías más importantes y justamente éstas son las que llevan al turista a tener el contacto directo con el lugar y la geografía trazada a visitar, La Tumba Real conocida a nivel internacional por el gran tesoro encontrado, no tiene ese flujo que quisiéramos que tenga, las razones son obvias y está demás volverlas a mencionar. Además, el impacto ambiental es palpable a pesar de la trascendencia de este hallazgo, aún no tiene una adecuada infraestructura para albergar a la afluencia de turistas, los pequeños caminos que conducen a los curiosos a asomarse a la fosa real cada día se desmoronan a consecuencia de la mala circulación peatonal existente dentro de la huaca, a pesar de la presencia de efectivos policiales, muchos de éstos visitantes -de procedencia local- hacen caso omiso a las advertencias para el mejor cuidado de las ruinas, aquí también aflora la reputación de nuestra “buena cultura”.

Siguiendo con el tema de Huaca Rajada, la falta de lugares para acampar, una buena infraestructura de servicios higiénicos, un buen hotel y una buena atención por parte de los pobladores se hace evidente cada día, al parecer, a la gente simplemente no le interesa el desarrollo y prefiere seguir viviendo en la pobreza. Eso, es falta de patriotismo, de sentirse orgullosos de ser peruanos.




TAN LEJOS DE LA RUTA

Conversamos con el guía oficial de turismo, Hernán Pozada Campaña y al parecer no estamos tan lejos de la realidad antes mencionada, nos comenta que el principal problema percibido por las misiones extranjeras para invertir, es la basura acumulada al costado de todas las rutas que llevan a los lugares turísticos, fuera de la que estamos acostumbrados a ver dentro del orbe urbano, esto significa el poco interés por parte de los municipios de captar una fuerte cantidad de turismo, por otra parte, está la falta de promoción al Norte como función del Estado a través de las embajadas con sus agregados culturales en otros países la cual es mínima. Otro de los puntos a resaltar es la ausencia de medios de transportes y guías de turismo dentro de nuestro ámbito, se venden recursos en vez de vender atractivos con una adecuada puesta en valor de los monumentos, esto quiere decir la gran falta de infraestructura para albergar y mantener una fluidez de visitantes sin ocasionar daños a los mismos, incentivando al foráneo a permanecer dentro de la zona trazada a conocer sin desviar su periplo a lugares que por motivos de la realidad se ve obligado a recurrir a hoteles de la ciudad permitiendo que los costos de hospedaje dentro de Chiclayo sean elevados en comparación a otras ciudades como Huaraz o Cuzco, donde realmente tienen una buena capacidad receptora en cualquiera de los sitios a visitar.

El Estado, debe organizar eventos internacionales en el norte, centro y sur de nuestro territorio patrio con una buena calidad de los servicios y promocionarlos en el extranjero, hasta el momento sólo la inversión privada es la que va a la vanguardia respecto a estos eventos como: las Ferias Internacionales de las Cervezas Cuzqueña y Arequipeña al sur, la Feria Internacional del Pacífico en la capital, la del Fongal en Cajamarca y muchas otras, las mismas que son promocionadas con gran aceptación de turistas.

No está de más aclarar que de nada ayuda el mejoramiento de las carreteras, el incentivar a la gente a viajar durante los fines de semana largos o tal vez promocionar pequeños eventos artísticos y musicales si se tiene una mala concepción del regionalismo, sin una política adecuada para el desarrollo turístico, en pocas palabras, no existe una verdadera organización equitativa para cada región, siendo la centralización un monstruo grande y pisa fuerte a las zonas que realmente deben salir del oscurantismo regionalista.

Por otro lado, hay cosas necesarias que deben encajar dentro de nuestra educación, como el agregar un curso de turismo en los colegios desde los primeros años de enseñanza hasta las universidades, ésta, sería una forma de entender más al turista extranjero y local, pero lamentablemente se hace poco o nada al respecto.



CUESTIÓN DE ORDEN, CUESTIÓN DE AUTORIDADES




El doctor en leyes y especialista en Derecho Ambiental, Alejandro Lamadrid Ubillús, aclara que Chiclayo es una ciudad muy atractiva por sus lugares turísticos como Sipán, Túcume, el Bosque de Batán Grande, etc. Sin embargo, las autoridades no han repotenciado estas zonas con el debido respaldo, porque no hay calidad hotelera, no tenemos una política de arborización, siendo la causa de esto los problemas municipales, como lo fue la tan nefasta gestión del alcalde de Chiclayo en depredar parques para enlozar un Paseo de los Héroes –que por cierto aún no se culmina-, la desaparición del Vivero de San Luis para llenarlo de ambulantes en un afán lucrativo y no buscar el bien de la sociedad con un buen ornato digno de los ciudadanos. Se suma a esto el deficiente recojo de basura, pues de acuerdo a las leyes, carecemos de un lugar donde acopiar la basura que día a día se incrementa de manera devastadora para el medio ambiente.

Debemos saber que en toda la costa del Pacífico a nivel nacional, existe el único relicto seco, el mismo que se encuentra en estado de deforestación por inescrupulosos comerciantes de carbón para las pollerías de Lima y Chimbote, provocando la extinción de la fauna silvestre como el venado gris, el oso de anteojos, la chilala, la pava aliblanca y un sinnúmero de animales que lamentablemente sólo queda en la memoria de quienes disfrutaron de su existencia en estado salvaje.



EL VERDADERO DESARROLLO ESTÁ EN LA EDUCACIÓN Y EL DERECHO A LA INFORMACIÓN

Lamadrid, comparte con los especialistas en turismo, en el rol importante de la educación para enseñar que nuestro medio ambiente es un patrimonio natural del cual depende nuestra existencia saludable, siendo concientes que los desperdicios mal ubicados, el monóxido y bióxido de carbono son nocivos para nuestra salud, a la par, destruyen el ecosistema; el motivo, es el gas emanado de la descomposición de los basurales, los cuales suben a nuestra atmósfera y permanecen allí por un periodo de cien años generando la disminución de la única protección de los rayos infrarrojos, protectores de infinidad de enfermedades cutáneas y cancerosas para nuestra piel, la capa de ozono.

Se suma el problema del agua potable. Tenemos el Proyecto Plan Piloto 2020, del cual gozamos de la abundancia de agua comestible, pero eso es sólo por ese lapso y después, quién realmente se compromete a continuar con este proyecto.

Por ahora, EPSEL tiene en funcionamiento una laguna de oxidación para las aguas servidas en la Pampa Los Perros en San José, lamentablemente se encuentra ubicada al pie de un poblado menor llamado Ciudad de Dios donde los moradores sufren el fuerte malestar orodífico todos los días, esto se debe a un mal manejo de planificación a largo plazo por parte de las autoridades competentes.

En el marco jurídico, no se tiene un debido conocimiento de la Constitución Política, las Leyes Marco y el Código del Medio Ambiente y Recursos Naturales, es por eso que el Fiscal de Prevención del Delito, la Policía Nacional y la Municipalidad deben tener la capacidad suficiente para hacer respetar estas leyes y reglamentos en el incremento del parque automotor dentro de la ciudad, el funcionamiento indiscriminado de grifos frente a entidades públicas como colegios, institutos y universidades, carentes de reglamentos de prevención que no afecten al impacto ambiental.



RECOMENDACIONES PARA ATRAER AL TURISTA

Entre las recomendaciones que los expertos dan para atraer al turismo a nuestra ciudad están las siguientes:

- Se debe hacer una campaña adecuada de promoción, sobre lo que tenemos de diferente respecto a los demás países como Ecuador, Colombia, Chile, Bolivia, etc.

- Educar a la población en el sentido nacionalista, y hacerla partícipe de una armoniosa convivencia con los turistas, desde los nidos hasta la educación superior.

- Declarar un día al mes la entrada gratuita a los museos o monumentos arqueológicos, pues nadie ama lo que no conoce.

- Mejorar el nivel de los servicios con la educación del personal que tiene contacto directo con los visitantes, es decir, enseñarles que ellos como clientes tienen la razón y desean ser atendidos tal igual como un ciudadano más de la zona.

- Los municipios deben entender que la regiduría no está allí por nombre, pues no se hace nada hasta el momento por el turismo, habiendo una falta de compromiso con los intereses del pueblo y no sólo por un puesto de trabajo.

- Los centros en formación de turismo, enfocarlos primero a las necesidades que hay dentro de ellos y luego hacer la promoción para recibir al turista.

- Difusión y extensión turística a corto, mediano y largo plazo.

- Potencializar nuestros recursos naturales y patrimonio cultural.

- Las autoridades deben hacer programas turísticos de acuerdo a los recursos existentes y de los cuales podemos explotar sin dañar el medio ambiente con el impacto ambiental.

ENSENADA DE ENSUEÑO

CARLO MAGNO TORRES LORA


Es un pedazo de paraíso perdido en un pedacito de litoral norteño. Una aventura que valió la pena emprender, pues el contacto directo con la naturaleza virgen que se vive es inigualable.

Nuestro objetivo apuntaba al norte de Chiclayo, por la carretera a Bayóvar para después tomar un desvío. Pero, esa vía fue destruida por la Laguna La Niña, la cual se formó en 1998 a consecuencia del fenómeno de El Niño. Debíamos optar por otro rumbo, ir hasta Piura para empezar realmente nuestro periplo y llegar a la playa que teníamos en mente conocer: Los Barrancos.








CONTACTO CON LA NATURALEZA

Llegamos a Piura y frente al terminal, nos embarcamos en una combi con destino a Sechura। Era cerca del mediodía y el calor, a pesar de estar en otoño, se hacía insoportable. Durante el camino, llegando a Catacaos, a nuestra izquierda, se apreciaba una extensa plantación de algodón, el cual estaba dividido en parcelas por unas enormes y espigadas palmeras cocoteras convirtiendo al paisaje en una hermosa pintura plasmada en un azulado lienzo de cielo.

Después de dos horas llegamos a Sechura; decidimos almorzar, mientras esperábamos que se llene el colectivo y a las tres y media de la tarde, salimos a Bayóvar.

La tarde se hacía un poco tibia, al parecer, por que viajábamos a trescientos metros paralelamente al mar. Desde la ventana del auto se podía contemplar un tranquilo y hermoso mar aturquesado; sobre él, bolicheras y pequeñas embarcaciones pesqueras, desde la caleta Mata Caballo hasta Parachique. Aquí, la carretera entra hacia el este alejándose del litoral, para pasar por el puente Virrilá que cruza un río al revés y hace el mar en la tierra (como lo describe El Caminante), una especie de laguna llena de vegetación, habitada por muchas aves.

Conforme se avanza, la vegetación se hace más tupida; algarrobos a diestra y siniestra parecen darnos la bienvenida. Llegamos a un óvalo en ruinas, tomamos el camino de la derecha y después de unos diez minutos, se detuvo el colectivo junto a la entrada de un camino de trocha. De allí con treinta kilos de mochila sobre nuestras espaldas, caminamos por más de media hora entre un bosque que no parecía tener fin. Se sentía una suave brisa y entre los árboles, se habría poco a poco un fantástico mar que bañaba y acariciaba como gigantesco velo espumado una ensenada en forma de pequeña bahía con tres fantasmales y pequeñas casas de pescadores aparentemente casi abandonadas, como si el tiempo se hubiera detenido.



CONTACTO HUMANO

Casi desmayados y exhaustos, llegamos a la orilla de un pequeño barranco cuando encontramos un campamento con nueva amigos. Nos dieron la bienvenida y nos invitaron a quedarnos con ellos, decolgamos las mochilas casi petrificadas de nuestras espaldas sintiendo tal alivio que parecía no sentir la atracción de la gravedad terrena, sentía volar sobre el momento justo de la creación.

Al poco rato nuestros anfitriones, salieron de pesca en un pequeño bote a motor, sólo cuatro zarpaban, quedándonos los demás a preparar la cena. Antes de esto quisimos irnos a bañar, pero una de las chicas nos alertó que no lo hagamos sin utilizar un cayac, llegar a una balsita y de allí usándola como pequeño espigón meterse un chapuzón en el agua sin tocar el piso, para no correr el riesgo de ser picado por una tapadera o raya.

A su regreso de la pesca, llegó más gente remolcando un bote. Después del respectivo saludo, nos dispusimos a cenar, haciendo tiempo para fotografiar a la Luna. Saliendo entre la costa y el mar, ésta dibujaba con su reflejo en las aguas, un pálido manto plateado, experiencia única y maravillosa, muy difícil de olvidar.

Al amanecer y después de un merecido descanso, disfrutamos de otro espectáculo natural, esta vez, el protagonista era el eterno enamorado de la Luna, el astro rey; su salida tiene lugar por el mar, dando la impresión de estar en el Atlántico, debido a que esta parte de la costa es una gran curva que entra en el mar. Por consiguiente, el sol se oculta por los cerros que la forman.



AVENTURA EN LA AVENTURA

Cantimplora y cámara en mano salimos a la verdadera aventura: caminar hacia el norte en busca de la playa Los Barrancos y lo que allá pudiéramos encontrar.

Pasando la curva nos dimos cuenta del porque de su nombre: pequeños barrancos colmados de vegetación variada y muchos algarrobos, daban vida a una playa abierta; desde arriba se podía ver la grandeza y majestuosidad de l lugar lleno de caracoles, conchas de abanico, huesos de aves, tapaderas resecas, algas y unas cuantas tortugas marinas varadas por el azul acuático; el sol apenas comenzaba a calentar el paisaje que nos prometía más. Después de tres cuartos de hora, encontramos gaviotas y pelícanos apostados en la arena, los mismos que al vernos levantaron vuelo huyendo hacia las aguas. Parecían temernos.

Continuamos con la travesía. Estamos alejados hora y media del campamento; la playa se coloreaba de naranja a causa de los miles de carreteros que salían de sus guaridas en busca de alimentos. Un par de lanchas navegaban silenciosamente cerca de la costa adornando el paisaje que no dejaba de ser paradisiaco.

Llegamos lo más lejos que pudimos llegar; el sol -a pesar de estar junto al océano- calcinaba tanto que al contemplar el lado oeste de la bahía hacía reverberar la arena formando espejismos de oasis। Descansamos un poco para dar la media vuelta de regreso; el camino se llenó más de carreteros, pequeños caracoles que formaban una curveante vereda amarilla entre la arena y la espuma, restos de caparazones de erizos y una gran cantidad de aves que llegaban en busca de su alimento favorito: moluscos y mariscos que ellos mismos pescaban en prodigiosos clavados.

Nos aparecimos en el campamento por la tarde, teníamos el cuerpo matado y después de un buen chapuzón almorzamos con tres amigos que también acababan de arribar con una buena cantidad de pescado. Descansamos hasta el siguiente día, alistamos nuestras cosas y emprendimos el viaje de regreso a Chiclayo, con la promesa de volver en otra ocasión a ese inolvidable paraíso escondido en un lugar de nuestro norte.

MUSEO SICÁN SERÁ EL ÚNICO EN HISPANOAMÉRICA

UN ARTÍCULO QUE VALE LA PENA SER PUBLICADO NUEVAMENTE

Por: Carlo Magno Torres Lora


El Museo Sicán ubicado en el Distrito de Ferreñafe, fue inaugurado ayer por el Ministro de Educación, Marcial Rubio Correa. La ceremonia congregó a diferentes autoridades nacionales e internacionales, así como a la prensa local, nacional y extranjera.

El acto comenzó a las 12:20 del mediodía, que estuvo dirigido por el jefe de Relaciones Públicas del Instituto Nacional de Cultura (INC) sede Nacional de Lima, José Andrew. De igual modo estuvo presente el arqueólogo y descubridor de esta Cultura, Izumi Shimada, quien tras 23 años de investigación hizo posible la construcción del Museo por medio de diferentes donaciones de entidades extranjeras.

El representante del gobierno central resaltó la importancia turística del museo de Sicán para Lambayeque y el país.

Asimismo se dio a conocer que Shio Iroshi, presidente del TBS, donó cien mil dólares para el avance de la construcción y posterior mantenimiento de esta casa arqueológica.

Posteriormente se distinguió con la medalla de la ciudad al Ministro de Educación, y las llaves de Ferreñafe fueron entregadas al ministro japonés Teruaki Nagazaki quien hizo las veces del embajador Takeshi Kiya.

Del mismo modo el alcalde ferreñafano Jacinto Muro Távara dio mención honrosa a la doctora Luzmila Kamisato, presidenta del Fondo Contravalor Perú – Japón y al científico Izumi Shimada por su contribución en la realización de este proyecto.

LUDOMANÍA: DEL JUEGO A LA DEPRESIÓN

ALGO SERIO QUE SE DEBE DE ERRADICAR DE NUESTRA CIUDAD

Por: Carlo Magno Torres Lora

Todos son casi parecidos: celdas abiertas llenas de luces con máquinas ensordecedoras, apoyadas sobre una elegante alfombra por donde circulan hermosas piernas de chicas atentas a cualquier llamado. A los clientes se les ofrece panecillos con pollo en una atmósfera comprimida por el aire acondicionado, combinada con el olor penetrante del tabaco y alcohol, demonios que rodean toda la parafernalia de un salón de juegos llamado casino y pocas veces la celda de los ludópata.

CHICLAYO EN LA MODERNIDAD

Nuestra ciudad, ha dado muestras de transformación, sea ésta comercial, urbana, ornamental, expansiva, etc., dentro de este desarrollo podemos notar la gran cantidad de casas de juego o llamadas también tragamonedas, un nombre sutilmente combinante con la realidad de algunas personas en lo que respecta al gasto excesivo de dinero y porque no decirlo, de monedas que constantemente se tragan éstas famosas máquinas llamando la atención de empedernidos jugadores y curiosos, tentándolos más de una vez a jugar. Casi todo el centro de Chiclayo, está colmado de tragamonedas, desde las curvas y enredadizas calles Elías Aguirre, La Point y Juan Cuglievan hasta las anchas y espaciosas avenidas Balta y Luis Gonzáles, un poco distante a ellas el de la avenida Salaverry; puntos estratégicos para captar clientes por la circulación masiva del tránsito automotor y peatonal, exclusivamente clientes de medios y bajos ingresos y recursos económicos. Pero, hasta que punto puede ser nocivo o no el juego y qué Leyes se han dado para evitar la apertura de más casinos.

LA LEY DEL TRAGAMONEDAS

Mediante el Decreto Nº 25830 publicado el 11de noviembre de 1992, en el Diario Oficial “El Peruano” se llego a legalizar la instalación de Casinos de juego en el Perú, estableciéndose mediante su artículo 11º , la incorporación al Código Penal del Delito de conducción ilegal de casinos de juego.

Posteriormente a la vigencia del Decreto Ley Nº 25836, se legaliza en el Perú la actividad de las máquinas tragamonedas y conjuntamente con la actividad de los casinos de juego logra un gran desarrollo en estos años; sin embargo, un gran sector de empresas dedicadas a esta industria se han conducido en el terreno de la informalidad, ajenas a la supervisión y control del estado, generando de esta manera invasión tributaria, competencia desleal con el sector formal, desprotección de los derechos de los consumidores de estas salas.

Es preciso hacer notar que la legislación peruana distingue entre lo que es un juego de casino y una maquina tragamonedas. Un juego de casinos es un juego de mesa de azar, por ejemplo las mesas de ruleta, black jack con cartas comunes y corrientes; y una maquina tragamonedas es un aparato electrónico que admite apuestas del público con resultados inmediatos.

El Congresista Xavier Barrón Cebreros, propuso en el 2001 parte de estas Leyes y sus conclusiones fueron las siguientes:

CONSIDERANDO :

Que es necesario establecer normas expresas que sancionen a quienes exploten ilegalmente Casinos de Juegos y máquinas tragamonedas.

Que es necesario sancionar penalmente a quienes se aprovechan de humildes ciudadanos amparados en la impunidad.

Que mediante la Ley N° 27153 se reguló la explotación de los juegos de casino y máquinas tragamonedas en el país, siendo reglamentada mediante el Decreto Supremo N° 001-2000-ITINCI.

Que reviste de interés nacional que el Estado ordene las actividades vinculadas a la explotación de los juegos de casino y máquinas tragamonedas, por lo que resulta necesario dictar medidas complementarias a las señaladas para la importación de estas.

CONOCIENDO EL JUEGO

El juego patológico, también llamado ludopatía, juego compulsivo, ludomanía, etc., es un trastorno que consiste en perder el control de nuestros impulsos ante el juego o, de forma más sencilla, es un trastorno por el que nos volvemos adictos al juego.Dentro de los tipos de juegos podemos distinguir entre aquellos que requieren una determinada habilidad, por ejemplo, jugar al fútbol, al básquet, etc. y aquellos que denominamos juegos de azar, en los que el resultado no depende de las habilidades del sujeto, como jugar a la ruleta o al bingo.
Los juegos de azar que pueden acarrear problemas son los que llevan asociados una apuesta económica, como por ejemplo, los juegos en casinos, el bingo, las apuestas, jugar a las cartas, en las máquinas tragamonedas, etc.

DEL JUEGO A LA ENFERMEDAD

No podemos decir a ciencia cierta si una persona posee determinadas características que lo convertirán en un ludópata. Pero sí existen algunas situaciones que hacen que una persona tenga mayores posibilidades de presentar este trastorno. Según esto, si se es joven (entre 18 y 30 años), hombre, con un nivel educativo bajo o medio y pocos ingresos económicos se tienen mayores posibilidades de caer en la ludopatía; aunque son los hombres de mediana edad, casados, con un nivel educativo medio-alto y bajos ingresos, los que más acuden a recibir tratamiento.

Marco, tiene una niña de cuatro años y aunque no está casado, convivía con Giovanna, él estudia en una universidad local, es deportista casi profesional; pero, a pesar de todo esto, el juego del póker en las máquinas tragamonedas de un casino hotelero casi lo dejan en el fondo del hoyo. “¿Sabes?, ojalá nunca hubiera existido un casino de esos acá en Chiclayo, ojalá nunca se me hubiera ocurrido entrar a jugar allí y le hubiera dado más tiempo a mi familia que ya no tengo, solo quiero reconquistar ese tiempo perdido y decirle a mi mujer que me perdone, pero no se puede”. Así como Marco, hay muchos casos con historias y problemas distintos, aunque siempre se les vea a estos jugadores felices de disfrutar del juego, hay siempre un dolor, un peso, un vacío muy grande que difícilmente los regrese al mundo normal.

No se ha detectado que el número de casos sea mayor entre amas de casa, jubilados o desocupados; si bien estos casos son más conocidos a través de los medios de comunicación, dado que las repercusiones del juego son más graves para ellos y sus familias, porque disponen de menos recursos e ingresos.

EMPIEZA LA PARTIDA

La aparición del juego patológico parece estar relacionada con la búsqueda de sensaciones, un alto nivel de ansiedad y un estado de ánimo deprimido. Entre las mujeres también destaca el hecho de sentirse solas.

Investigaciones recientes parece que apuntan a que según el tipo de juego, los factores que llevarían a una persona a convertirse en un jugador patológico serían diferentes.

“Mi mamá era una persona de los más alegre, cuando falleció mi papá se comenzó a sentir un poco triste, siempre andaba pensativa, no quería salir para nada, cuando sus amigas o mis tías la llamaban por teléfono para ir a alguna reunión siempre les decía que tenía que hacer, algo que no era cierto. Pero un día, cuando salíamos del banco de cobrar su pensión por viudez, se me ocurrió llevarla a un casino para que se divierta y despeje de todo lo malo que podría pasar encerrada en mi casa y no sabes como me arrepiento ahora”, Elizabeth no quiso entrar en más detalles, pero esta confesión es un ejemplo de cómo una ama de casa se puede convertir en un jugador patológico como se explica anteriormente.

CONOCIENDO AL JUGADOR

Es difícil saber el momento exacto en el que una persona deja de ser un jugador que corre el riesgo de convertirse en ludópata, para pasar a ser un ludópata propiamente dicho. Esto se debe a que la transición es progresiva.

En ocasiones, el jugador patológico también presenta otras adicciones, ansiedad y/o depresión. En algunos casos tanto la ansiedad como la depresión pueden ser la causa que lleva a la persona a convertirse en un jugador patológico. En otros, la depresión y/o la ansiedad aparecen después de que la persona se haya convertido en jugador patológico, debido a los problemas que acarrea el juego.

DE JUEGOS Y VICIOS

Para la persona que juega, este comportamiento tiene muchas consecuencias agradables que contribuyen a que lo mantenga. Por un lado la persona cree que va a ganar mucho dinero, y que con este dinero le van a respetar y apreciar más. Si cuando va perdiendo, de repente le toca un premio, vuelve a sentirse bien. Esta ganancia hace que no se fije en todo lo que ha podido perder antes y alimenta su esperanza de obtener nuevos premios, lo que hace que siga jugando.

Según los especialistas, han llegado a la conclusión de que: “si la persona se pone a jugar tras una discusión, un mal día, un problema o porque se siente mal, y obtiene un premio que le hace olvidarse del enfado, estar más contento o sentirse mejor, no le importa lo que haya perdido, porque por fin le pasa algo bueno en todo el día. Así, cada vez que se encuentran mal juegan para aliviar estas sensaciones negativas. Entran en un círculo vicioso, cuanto peor se sienten más juegan, cuanto más juegan peor se sienten y, en consecuencia, más juegan.

Con el tiempo, empieza a asociar determinados sonidos, colores e incluso olores, a las sensaciones placenteras que le proporciona el juego. De esta forma, cada vez que ve o siente alguna de esas sensaciones, se acuerda del juego y le entran ganas de jugar”.En conclusión, el propio jugador cataloga su problema como de no tener solución. Cada vez que intenta dejar el juego y vuelve a recaer, la idea de que no tiene arreglo se confirma. Y ¿cómo va a luchar alguien que piensa que no tiene posibilidades de solucionar su problema?

SALIENDO DEL JUEGO

El juego patológico tiene solución, aunque hay que admitir que no es fácil porque el tratamiento tiene que alcanzar muchas esferas de la vida de la persona y esta es una enfermedad en la que hay que estar controlándose durante toda la vida. Los tratamientos pueden ser en grupo o individuales. En ocasiones, la persona afectada puede tener que tomar algún medicamento y, en otras, será un tratamiento sólo psicológico.

Lo que debemos tener en cuenta es que el mero hecho de que la persona con el problema pida ayuda es un enorme paso hacia su curación. En ese momento necesitará todo el ánimo y apoyo que su familia y amigos le puedan dar. Este ánimo y apoyo pasan por acompañarle a las sesiones de terapia, alabar sus progresos y, lo que es muy importante, no hacer caso de sus recaídas (para no apoyar la idea de que su problema no tiene solución). Si usted es un familiar o amigo de un jugador patológico, no dude en preguntar al profesional que esté tratando al enfermo sobre qué puede hacer usted para ayudarle. Sobre todo pregúntele que es lo que no debe hacer.

EVITANDO EL JUEGO

La forma de evitar que una persona desarrolle un comportamiento de pérdida de control ante los juegos de azar con apuestas económicas es educándola, previniendo y, en el caso de que empiece recibiendo tratamiento cuanto antes.

Como en cualquier conducta con implicaciones adictivas, lo mejor sería no empezar nunca a jugar. Son muy importantes los mensajes que los hijos reciben de sus padres sobre el juego. Si nos oyen constantemente decir que ganar un gran premio podría resolver todos nuestros problemas económicos, podemos estar, sin quererlo, fomentando una futura conducta de dependencia del juego. Es importante que los niños perciban en sus padres una conducta de rechazo al juego o, en su defecto, que sepan que con los juegos de azar siempre se pierde más de lo que se gana.
Debemos estar atentos a frases como "si gano todos me van a admirar", "soy mejor porque he ganado", etc. el niño debe entender que el sigue siendo el mismo antes de ganar y después de ganar y que más que admirarle por ganar, sus amigos deberían admirarle por como ha ganado, es decir, porque ha sido un buen compañero, porque se ha esforzado más y se ha preparado mejor.

Si es usted el que tiene la más mínima sospecha de que jugar apostando le gusta, déjelo totalmente antes de que se convierta en un problema. No dude en consultar a un psicólogo sobre esa inclinación y recuerde que cuanto antes lo haga , mejor.Si usted es un familiar o amigo de un posible jugador patológico, no le apoye en su afición por el juego. Cubrir sus deudas podría significar que no aprenda a asumir las consecuencias de jugar y sólo hará que el problema sea cada vez mayor. Las madres que cubren el problema de sus hijos en vez de afrontarlo, lejos de ayudarle, están empeorando la situación. Anímeles a que acudan a pedir ayuda, insistan en que el problema tiene solución. Vaya usted mismo a consultar a un profesional sobre que puede hacer para ofrecer una ayuda eficaz a ese jugador o para influir sobre él para que dé el gran paso de reconocer el problema, pedir ayuda y solucionarlo.